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REACTIVAR PROGRAMA DE ESCUELAS DE TIEMPO COMPLETO, PROPONE DIPUTADO ALEJANDRO ARIAS

GUANAJUATO.- Porque eliminarlo atenta contra el futuro de México y lástima principalmente a menores de edad, el diputado Alejandro Arias propuso exhortar al gobierno federal a restablecer el “Programa de Escuelas de Tiempo Completo”, y al gobierno del estado a que emprenda acciones que garanticen su permanencia en nuestro estado.

 De obvia y urgente resolución, la propuesta de Punto de Acuerdo para exhortar a los Ejecutivos de los dos niveles de gobierno, por conducto de los secretarios de Educación Pública (SEP) y de Guanajuato (SEG), fue aprobada por mayoría.

 El coordinador del GPPRI detalló la evolución del “Programa de Escuelas de Tiempo Completo” desde su implementación en 2007, siempre progresiva, con un crecimiento constante en cuanto a planteles y estudiantes atendidos, lo que le permitió beneficiar, una década después, a más de 25 mil planteles y más de 3 millones de niñas, niños y adolescentes de todo el país.

 Sin embargo, dicho programa no alcanzó la meta de impactar a 40 mil escuelas porque a partir del cambio de gobierno a nivel federal empezó a resentir decrementos importantes en su presupuesto, de más de 5 mil millones de pesos en 2021 cuando se intentó eliminar al grado de que, en el año con el propósito de pasar estos recursos a “La Escuela es Nuestra” un programa de “nueva creación”.

 Arias Ávila dijo que con la publicación de las Reglas de Operación de “La Escuela es Nuestra”, dejó en claro que jurídica, presupuestal y administrativamente, “Las escuelas de tiempo completo” fueron eliminadas.

 “El perjuicio es tal que, tan sólo en Guanajuato afectará, con un recorte cercano a los 400 millones de pesos, a más de 65 mil estudiantes y cerca de 700 planteles educativos”, dijo el legislador, quien subrayó que también se afecta a padres y madres de familia con horarios de trabajo muy estrictos.

 Dijo que eliminar el “Programa de Escuelas de Tiempo Completo”, Irracional medida que viola la constitución y atenta contra los grupos más vulnerables, “es un descomunal retroceso” en perjuicio de quien más lo necesitan, una decisión “que sólo se entiende y explica por el insano propósito de cancelar programas exitosos de otros sexenios y que, a todas luces generaron múltiples beneficios sociales a las niñas, niños y adolescentes”.